Sesión de peluquería
>> domingo, 26 de febrero de 2012
Ese día le tocaba peluquería. Sí, la peluquera vendría a su casa para "lavar y cortar".
No es que Doña Gertrudis fuera una de esa ricachonas que se hacían atender en casa costase lo que costase para evitar mezclarse con el populacho. Nada más lejos de la realidad. Lo que ocurría era que Doña Gertrudis llevaba una temporada un poco pachuchilla, y como ya contaba con cierta edad, en todo ese tiempo no había podido salir de casa. Por eso se animó a llamar al teléfono que le habían facilitado: el de una peluquera que atendía a domicilio.
A la hora acordada, y con una puntualidad británica sonó el timbre. Su hija acudió a abrir la puerta e hizo pasar a Laura, pues así se llamaba la peluquera.
Laura dispuso sobre la mesa todo el material necesario e inició su trabajo.
Doña Gertrudis y Laura charlaban animadamente mientras ésta le lavaba la cabeza. Entretanto Nuria, la hija de Doña Gertrudis, seguía con la lectura del libro que la tenía tan atrapada, sin prestar demasiada atención a lo que hablaban.
De pronto escuchó algo que le llamó la atención. ¿De qué estaban hablando? ¿De champú de caballos? Nunca había oído que hubiera champú para caballos, aunque después de todo tampoco le resultaba tan extraño. ¿No había también champús específicos para perros? Pero lo que ya hizo que se le salieran los ojos de las órbitas fue el oír que ese champú equino se estaba utilizando en humanos, y al parecer estaba creando furor, pues se le atribuían unas propiedades fantásticas: evitaba la caída del cabello, hacía que este creciera más fuerte y más rápido, proporcionaba un brillo espectacular... Vamos, que todo eran maravillas.
Nuria se quedó con aquella información y como tenía un pequeño problema de alopecia decidió probarlo, total... no perdía nada.
Al día siguiente se esmeró en buscar algún supermercado o perfumería en donde poder encontrar el tan estimado producto, y como casi siempre que se empleaba a fondo en algo, lo encontró, vaya que si lo encontró.
Lo probaría al día siguiente sin falta.
Temprano por la mañana, como todos los días, abrió el grifo de la ducha para que el agua se fuera templando antes de iniciar su rutina de aseo. Ese día se lavaría el pelo con aquel nuevo champú.
Vertió un poco sobre su mano y empezó a enjabonarse con energía mientras cantaba –esa era una de sus manías, cantar en la ducha–. Le gustaba masajearse el cuero cabelludo con vigor para revitalizarlo y al mismo tiempo empezar el día bien despierta.
—La verdad es que huele bien este champú –pensó mientras se aclaraba. Además, casi hasta podía sentir ya cómo sus cabellos iban cogiendo cuerpo y fortaleciéndose. Era realmente efectivo. Había hecho una buena compra. Todo lo que había oído parecía que era cierto.
Ahora bien, lo que nadie le dijo fue que ese día saldría de la ducha relinchando y ya nunca más podría dejar de hacerlo.



25 comentarios:
Jajajaja! Gracias por la risas, las necesito... pues yo también estoy que relinchooooo!
Muxuak!
;)
Hay quienes, además de creerse todo lo que les cuentan, incluso lo ponen a prueba, je,je,je.
La verdad es que si se le quedaron esas crines tan bonitas, seguro que lo de relinchar pasaría a ser un mal menor!!
¡¡Qué hermosura de caballo!!! ¡¡Es precioso!!!
Besos, abrazos y un manojito de ternura!!!
Muy bueno. Y seguro que mejoró muchísimo en el cambio, ya que el pelo humano se cae lavado con champú de caballos (seguro que eso tampoco se lo dijo nadie, pero es cierto).
Despido el domingo con una buena sonrisa. Gracias.
ja ja que buena historia Asun. A vecs los experimentos no salen como se piensan.
Un beso
es que no hay quien escarmiente por boca ajena...pero es que contra el marketing no hay quien pueda...besos
Seguro que su conversación ha mejorado mucho desde entonces jajaja
abrazos, guapa :) y feliz semana
Conozco a dos mujeres del pueblo que lo usan y están encantadas... Veremos qué pasa con el tiempo. Muxus, M.
¡Si es que probamos todo lo que nos dicen los amigos!
Sin embargo, conozco gente que relincha sin usarlo...
Besos.
Nos onvertiremos...no en caballos sino en asnos si nos creemos todo lo que nos cuentan.
Babas de caracol, veneno de serpiente, champú de caballo...y otras cossa mucho peores. Un asco.
jajaja la pobre, pués si que es fuerte para tener estos efectos secundarios.Seguramente fué porque no miro las instrucciones con detenimiento...
-Sí,esta de moda: además no es caro y por lo que he oido lo compran en Mercadona que fué la pionera...
Simpático relato Asun!.
Un saludo
pues como ya me vas conociendo un poquito, no me averguenza decir que lo compré y lo estoy usando y francamente, no noté nada, ni para bien ni para mal... pero tampoco me creía que fuera obrar maravillas, simplemente que decidí invertir el dinero en este champú en lugar de otro, igual que por ejemplo, ahora me ha dado por usar jabón, en lugar de los geles tan modernos... en fin.
ah, y de relinchar, nada de nada.
biquiños,
Venga para acá ese champú que te deja el cabello como a ese caballo de mirada tristona. Algo había leído sobre este asunto, pero no creía yo que el furor llegaba a tanto. bienvenido sea si te inspira un relato tan bien trenzado y divertido.
Bonita foto, tanto como tu historia.
Un abrazo.
Jajjaja, qué bueno. Parece que ese champú está causando furor. Espero que no les pase lo que a la chica de tu historia.
Preciosa foto,.
Buen comienzo de semana.
Besos
Es lo que tienen a veces los efectos secundarios, jajaja...
Besos,
Joker
¡jajajaja yo relincho en la ducha, pero sin necesidad de usar ese champu: si me pongo a cantar!
Besos
Esperemos que no ocurra eso, pero bueno.
Ese caballo es de la Magdalena? Abrazo. Jabo
JABO, la foto es en Burguete.
Besos
Ja, ja, ja, y es que nos creemos todo lo que nos cuentan, claro es que no nos dicen las contraindicaciones.
Interesante, muy interesante
Un abrazo
Luz
çel chiste es muy bueno. Pero no hay que olvidar que hay señoras y señores que relinchan aún sin el champú.
jajaja! Lo digo de veras,
Un saludo
Tras la baba de caracol y el veneno de serpiente, todo es posible.
Menudos efectos secundarios se gasta el champú ese. Prefiero seguir con mi azotea semidespoblada.
Un abrazo.
Hola guapa aqui doña Dolores(nunca mejor dicho)
Pues veras mi compañera de trabajo lo esta usando varios meses y se le ha dejado de caer y lo tiene estupendo,yo l dije que lo usaria cuando pasara varios meses y no relinchara...me parece que ya llegó la hora...pero despues de leer tu relato...no sé,jajajaja.
MUXUSSSSSS ♥
Pues si que he oído de las propiedades de ese champú para caballo y es cierto que muchas personas lo están usando, pero lo de relinchar???? me ha dejado pensativa. Jajaja. Por si las dudas mejor que no lo pruebo.
Un abrazo Asun, espero que todo vaya bien por ahí.
Jajajaja ASUN si eeeesque ¡¡somos bobos rematados!! jajaja nos lo creemos todo como papanatas xD ...jajaja
Tu protagonista debería saber que a los caballos al contrario que a los perros no se les enjabona, sólo se les cepilla ¡¡a saber lo que le venderían!! ¿¿has visto a algún caballo lleno de espumaaaaaa?? jajajaja...eso sí... por vender, nos dirán lo que sea...
¿¿Sabes una cosa ASUN?? gracias a Dios yo tengo cabello para dar y tomar, pero una de las obsesiones de mi madre de toda la vida ha sido su pelo, poquito y además lacio y engrasado... total que ¡¡ni te imaginas la de tratamientos, potajes e inventos que se ha hecho a lo largo de su vida para fortalecerlo!! según te leía pensaba... que no la lea mi madre por que allá va a comprarse el champú jajajaja
Muuuuy bueno cielo... ¡¡qué bien que he venido me voy a poner a currar contenta gracias a ti... por cierto que he venido tempranito, por dos cosas por disculparme porque te tengo a ti y a todos abandonados... y porque ayer de madrugada te dejé tu flor en mi blog... con toodo mi cariño cielo.
Muaaaaaaaaaaaaaaksss a montones bonita
Publicar un comentario en la entrada