Cornada de bronce

>> miércoles, 17 de agosto de 2011

Últimamente anda la cosa un poco revuelta con el tema de los encierros, y es que a principios de este mes, en un pueblo de Navarra, falleció un espectador y otros resultaron heridos al romper un novillo el vallado y embestir al público.

A raíz de este suceso suspendieron los encierros de la localidad y lo mismo pasó en otros pueblos que iniciaban sus fiestas por esas fechas.
El Gobierno de Navarra por su parte anunció que no autorizaría ningún festejo taurino si no contaba con el certificado técnico de un arquitecto determinando la idoneidad del vallado. Anunciaron así mismo que promoverían la reforma del actual Reglamento de Espectáculos Taurinos incluyendo exigencias en función del tipo de res.

Con lo que seguramente no contaban –y es algo que visto lo visto tendrán que tener en cuenta– es con las cornadas de bronce.
Me explico: Resulta que el pasado domingo un joven de la JMJ –a estas alturas no me hagáis que os explique qué quieren decir estas siglas, que estamos saturados de verlas en todos los medios de comunicación– resultó corneado por un toro de bronce, afortunadamente nada grave.


Sí, ya sé que parece de chiste, pero no lo es. No es que el toro "milagrosamente" cobrara vida y le embistiera, no. Resulta que el muchacho se subió al Monumento al Encierro a hacer las típicas tonterías que hacen muchos turistas cuando vienen a Pamplona y tuvo la mala pata –y nunca mejor dicho– de resbalar y caer sobre el cuerno de una de las reses, con la mala suerte que le clavó el pitón en la axila.


Lo que ya no sé es si antes de subir al monumento cantó alguno de los tres cánticos de rigor que suelen cantar los mozos para encomendarse al santo y que el capotico de San Fermin les proteja. Si, ese que dice: A San Fermin pedimos por ser nuestro patrón nos guie en el encierro dándonos su bendición. El caso es que si lo hizo o no lo hizo la cornada se la llevó igualmente.

¿Que no os lo creéis? Pues mirad aquí.

Nada más leer la noticia, y asociándolo a los acontecimientos que he comentado al principio, lo primero que me vino a la cabeza fue que ahora "prohibirían también los monumentos".
Aunque la reacción no ha sido exactamente esa, la respuesta no se ha hecho de rogar.


¿Será la escultura considerada "peligrosa" y por ende se procederá a su protección para evitar más cornadas?

Mi opinión es que no es que la escultura sea peligrosa, sino los comportamientos de quienes se suben a ella. Yo, jamás había visto antes en ninguna otra ciudad que una escultura fuera utilizada como parque de atracciones, que es en lo que se ha convertido el Monumento al Encierro. Cualquier día y a cualquier hora se pueden ver no uno ni dos, sino varios niños jugando por entre los elementos que conforman la escultura, y por supuesto con el beneplácito de sus padres.

¿Qué habría pasado si es un niño el que tiene el accidente y éste hubiera sido más grave? Pues seguramente los padres habrían puesto el grito en el cielo y habrían pedido responsabilidad civil al Ayuntamiento.

¡No, señores! Los irresponsables, amén de incívicos son ustedes dejando que sus niños campen a sus anchas subiéndose encima de los toros, pasando por debajo de ellos, correteando por entre los mozos...

Espero que lo sucedido este domingo sirva para que los padres y turistas tomen cartas en el asunto y eviten que algún día pase algo serio.


21 comentarios:

nocheinfinita 17 de agosto de 2011 01:25  

Los jóvenes de las JMJ, además de rezar parece que se divierten, claro como casi todo le sale a mitad de precio.

Lo de la cornada de bronce, tremendo; pero esto pasa por subirse donde no deben. Tienes razón Asun, cuando algun día pase algo grave se quejarán y tendremos que prohibir los monumentos(muy fuerte¡), aunque estos de los toros no me importaría que los quitaran :)


Besitos

MariluzGH 17 de agosto de 2011 01:58  

¿Y por qué no he visto yo ese monumento?... ¿a que le ponen vallado para cuando vuelva el próximo año?

No tenemos arreglo, Asun. Hasta que no ocurren las desgracias no ponemos soluciones... y deja tú que no salten también la protección que pongan :(

un beso x dos

Ana Manotas Cascos 17 de agosto de 2011 07:58  

Los irresponsables como dices tus somos todos los que no sabemos lo peligrosas que pueden ser algunas conductas.
Gracias por tu visita a mi bogg, como te he dicho el tuyo me parece muy original y muy ilustrativo.
Saludos

Euphorbia 17 de agosto de 2011 08:22  

La gente es muy infantil y cuando algo les pasa por su falta de responsabilidad, esa responsabilidad la buscan en el papá estado que seguro que tiene la culpa de que tengan la cabeza vacía.
Me he acordado del accidente que pasó aquí en San Juan del año pasado cuando un montón de gente no se le ocurrió otra cosa que cruzar las vías de noche cuando venía el tren. Como si no avisaran cien mil veces que se tiene que pasar por los pasos inferiores... luego los familiares van a juicio y pierden, claro.
Saludos de una que va despertando del letargo vacacinal...

pancho 17 de agosto de 2011 08:50  

Has puesto en bronce a la persona que muerde al perro. Estupendos título y fotografías, mejor crónica.

Un abrazo.

Montserrat Sala 17 de agosto de 2011 10:00  

Hola Asun. pasaba por aquí, i he pensado: Manda un saludo a Asun. Aquí queda dicho. Un beso.

Myriam 17 de agosto de 2011 10:28  

Menos mal que no era en el zoológico, en que el oso le hubiera comido todo el brazo.

Ojalá los padres comprendan que jugar, se juega en el parque de juegos y no en un restaurante, en un Museo, en el supermercado o en las estatuas con las que el Ayuntamiento "adorna esplendorosamente" las ciudades.

Besos

Logan y Lory 17 de agosto de 2011 10:30  

Pasará a la posteridad por el 'tonto' que se autocorneó. Deberían poner su careto al lado del 'manso' para deleite de visitantes; uh, qué risas!
Buen día

más peligroso aún 17 de agosto de 2011 13:47  

Una estudiante universitaria cayó por una barandilla en las cataratas del Niágara este fin de semana. Las autoridades buscan su cuerpo aunque en las operaciones han hallado otro cadáver, en este caso el de un varón no identificado.

La joven, de 19 años y de procedencia japonesa, cayó al vacío cerca del borde de la herradura en el lado canadiense de las cataratas en torno a las 20.30 horas del domingo 14 de agosoto de 2011, según la policía canadiense.

Según las fuerzas de seguridad, ella se subió a una barandilla y se sentó a horcajadas junto a un amigo para disfrutar de las vistas:

Asun 17 de agosto de 2011 16:41  

Vaya, MIGUEL, pues sí que las consecuencias han sido más graves. De todas formas, es que hay gente muy inconsciente por ahí suelta.

Y anda que esa cuadrilla de jóvenes del vídeo... en fin, ilustran más unas pocas imágenes que mil palabras.

Un abrazo

Pedro Ojeda Escudero 17 de agosto de 2011 16:43  

No podemos acolchar el mundo para que nadie sufra daños... excepto si es un niño africano y se muere de hambre, claro.
Besos.

Abejita de la Vega 17 de agosto de 2011 18:24  

Que me perdone quien tenga que perdonarme, si es que alguien tiene que hacerlo, por la sonrisilla que se me ha puesto al leer lo del JMJ corneado. Herejota e impía abejita soy.

En Burgos, el toro, el que nos han plantado recientemente, está rodeado de agua y pequeños surtidores. Así que encima se mojan, je, je.

Besos agosteros, Asun, aprovecha.

Belkis 17 de agosto de 2011 20:01  

Totalmente de acuerdo contigo Asun, en lo que a la cornada de bronce se refiere. Esos monumentos no están ahí para que la gente se suba, así ocurren muchas otras desgracias de las que sólo tienen la culpa nuestras propias imprudencias.
Espero que estés pasando un estupendo verano.
Te dejo un cariñoso saludo

el historiador 18 de agosto de 2011 12:55  

Cada cual es libre de proteger o no su destino... A mi no me da pena de los irresponsables.... Me da pena el trabajador que arriesga su vida por un sueldo para vivir

Edurne 18 de agosto de 2011 22:17  

Sobre la JMJ prefiero no comentar, y que el corneado fuera uno de ellos, pues... ejemmm!

Reflexionar, he reflexionado y mucho al respecto, a todos los respectos; y he llegado a la conclusión de que cada vez entiendo menos al ser humano, o sea, que debo ser de otro planeta cuando menos, no me identifico con tanta estupidez y borreguismo!

En fin!
Alea jacta est!

Muxutxuak, polite!
;)

Rosa Cáceres 20 de agosto de 2011 09:27  

¡Qué repelússssss! ¡Una cornada en la axila, y de un toro de metal! ¿A quién se le ocurre subirse ahí?
¡Qué imprudencia!
Un saludo

Nómada planetario 20 de agosto de 2011 23:23  

Nunca me hechizaron los encierros, si alguien sale malparado, creo que la culpa es suya por meterse en esos berenjenales.
En cuanto a la masa de peregrinos, bueno siguen la voz de sus pastores.
Un abrazo.

amelche 22 de agosto de 2011 12:55  

Tienes toda la razón, la gente es muy inconsciente y, encima, luego nunca asume su propia responsabilidad, siempre le echa la culpa a otros. En cuanto a los guiris... Si es que, si no saben correr, ni siquiera delante de los toros de bronce, ¿para qué se meten? :-)

Aldabra 23 de agosto de 2011 17:05  

desde luego la noticia es de chiste como bien dices... ¿pero quién les mandará andar haciendo el cabra?, a mi no se me ocurre andar subiéndome a las estatuas.

biquiños,

Merche Pallarés 27 de agosto de 2011 14:57  

He alucinado con el link de MIGUEL V. es milagroso que esos inconscientes no fueran arrastrados por la corriente hacia la cascada. Al principio pensé que eran las de Niagara (luego vi que eran las Victoria) porque en las primeras se hubieran caido seguro. Bueno, volviendo a tu post, me ha sorprendido que pudieras publicar fotos de ese espléndido conjunto escultórico sin niños correteando... Si siguen así, más accidentes habrá. Besotes, M.

Asun 28 de agosto de 2011 00:54  

MERCHE:
Conseguí hacer esas fotos sin sin niños correteando porque era una tarde de sábado a las 4 de la tarde y si mal no recuerdo hacía bastante calor. Si hubiera ido un par de horas más tarde no sería lo mismo.

Besos

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