Previos al broche de oro para la lectura del Quijote
>> miércoles, 8 de diciembre de 2010
Ya de vuelta de mi viaje os voy a contar un poco cómo han transcurrido estos días.
El pasado día 3 era la fecha establecida para iniciar mi periplo por tierras burgalesas con motivo de la celebración del final de la lectura del Quijote. El evento principal, la Olla Podrida (ver receta aquí), sería el sábado 4, pero yo había decidido ir de víspera aprovechando que en Navarra era festivo. Los meteorólogos (éstos son como los controladores aéreos, que siempre amenazan cuando hay un puente o vacaciones), compinchados con los encantadores malandrines, llevaban toda la semana amenazando con fríos polares e intensas nevadas, y si bien los fríos sí que los llevábamos sintiendo unos días, las nevadas no acababan de llegar. Pero, ¡Oh, sorpresa! El día 3 cuando me levanto y miro por la ventana –es lo primero que hice, como si intuyera algo– ésta es la maravillosa escena que vieron mis ojos.
| Así estaba la calle a las 9:30... |
Maravillosa si hubiera sido en un fin de semana normal y corriente, donde no hay ningún plan hecho, todos los quehaceres se limitan a quedarse en casita al calor de la calefacción, o como mucho ponerse los esquís y salir a dar un paseo por algún parque; pero ese día no era tan maravillosa cuando había en ciernes un viaje en coche nada menos ¡que a Burgoooos! Yo me decía: si en Pamplona está así, cómo estará en Burgos, y cómo estará la carretera. Así pues, lo primero que hice fue encender la radio, la televisión, el ordenador... cualquier aparato que me pudiera dar alguna información sobre el estado de las carreteras. En ninguno de ellos daban problemas en las carreteras por las que yo tenía que circular, así que decidí que mis planes seguían adelante, lo único que me quedaba por solucionar era saber cómo estaba el acceso al pueblo donde Xana (mi perrita) se iba a quedar en casa de unos amigos, un pueblo a tan sólo 10 Km. de mi casa pero con una hermosa cuesta de 1,5 Km desde la carretera general. Llamada telefónica y lo que me imaginaba, el quitanieves no había pasado y estaban incomunicados. Había que esperar a que les limpiaran la carretera. Como todavía era temprano ellos me avisarían cuando estuviera limpia. La nieve seguía cayendo con fuerza durante toda la mañana.
| ... y así nevaba a las 12:00 |
Yo mientras tanto hice varios intentos infructuosos de buscar otra alternativa para dejar a Xana, todo el mundo tenía planes.
Los nervios se me iban apoderando por momentos viendo mis planes truncados.
A la una de la tarde, todavía no había recibido noticias, así que les vuelvo a llamar y me confirman que siguen igual o peor que unas horas antes. Ellos me insistían en que cómo me iba a ir a Burgos con la que estaba cayendo, que era muy peligroso ponerme así en carretera, pero mis noticias eran que las carreteras principales seguían estando bien. Se me ocurrió que la solución podía ser ir hasta el cruce de la carretera general y dejar el coche al inicio de la entrada a la carretera que va al pueblo, y desde allí subir el kilómetro y medio andando, pero YO ME IBA A BURGOS SÍ O SÍ. Así que ni corta ni perezosa busqué las polainas (había más de un palmo de nieve) y empecé mi aventura. Cualquiera que me viera subir por aquella carretera seguro que pensó que no estaba muy bien de la cabeza, y es que la estampa era como para reírse un rato: el plumífero, las botas de monte, las polainas, el gorro, la bufanda, el paraguas, el bolso colgando al hombro, una mochila a la espalda con los enseres de Xana (ella también tiene su equipaje, a ver que os habéis pensado: la comida, la cama, el recipiente para comer, una toalla para secarla...) y otra mochila más pequeña puesta por delante con Xana dentro (la pobre, con el tamaño que tiene, no puede andar con esas alturas de nieve, se hunde hasta la tripa y se queda atascada). Ya siento no tener foto, pero sólo me hubiera faltado la máquina colgada del cuello. Éste es el único documento gráfico que os puedo ofrecer. El resto lo tendrá que poner vuestra imaginación.
| Falta la mochila a la espalda y el bolso colgando al hombro |
Más vale que mis amigos salieron a mi encuentro y sólo tuve que hacer la mitad del camino, porque yendo en coche nunca me había dado cuenta de lo empinada que era aquella cuesta. Ya por fin enfilo la carretera de vuelta al coche y, ¡oh, oh!, qué ven mis ojos a lo lejos... Un camión atascado en la nieve justo por donde yo tengo que salir. Más vale que según me acerco veo que por un lateral todavía queda un hueco por el que puedo pasar, con mucho cuidado, eso sí, que está lleno de nieve. Llego al coche, me deshago del equipo de alta montaña, me pongo cómoda para conducir y sigo adelante.
¿Pero creéis que ya todo estaba solucionado? No hombre, no, habría sido demasiado sencillo. Nada más salir a la general, estando en marcha se me pliegan los retrovisores (los espejos de mi coche son eléctricos y cuando lo cierras los espejos se pliegan). A ver a dónde iba yo con los espejos totalmente doblados... Pues a ningún sitio. Inmediatamente paro en el arcén e intento ponerlos bien con el mando a distancia, abriendo y cerrando las puertas, pero no hay tu tía. Al final a la fuerza (para eso bruta soy un rato) consigo ponerlos bien y ¡¡POR FIIIIN!! a las 14:30 pude ponerme en camino hacia Burgos.
Afortunadamente la carretera estaba estupenda y no tuve ninguna otra incidencia hasta llegar a Burgos, donde la señorita del GPS, que como sabéis la tiene tomada conmigo, volvió a intentar perderme, pero como ya la conozco me di cuenta enseguida cuando insistentemente (ya sabéis lo pesadas que son esas voces robóticas que salen del GPS) intentaba hacerme seguir por una calle que estaba cerrada por obras, y pude preguntar a tiempo para que me indicaran la dirección correcta.
NOTA II: Si alguno de los participantes en el condumio tiene a bien prestarme una foto de la olla podrida para ilustrar la próxima entrada se lo agradeceré. Si no os la tendré que robar, y ya sabéis que eso está muy feo. Os pesaría en vuestra conciencia por los tiempos de los tiempos jejejejeje.



23 comentarios:
Hola Asun: Vengo leyendo todas las entradas que vienen del encuentro bloquero y yó tambien voy a decidirme a escribir mi odisea de no poder ir. Que también tuvo guasa. Me alegro que todo acabara felizmente para tí y para todos. En las fotos se os ve muy felices y contentos. Sobretodo el anfitión que bien se merecia este homenaje caluroso que le habeís hecho. Muchos besos, amiga.
Pues sí que nevaba a conciencia en Pamplona. Nada que ver con Burgos donde sí que hacía, quizás, menos temperatura.
La verdad que eres como Mac Gyver. Me la imagino subiendo monte arriba y plegando los retrovisores.
¿Qué tal tu perrita? ¿Te echó de menos?
¿Qué tal el viaje de regreso?
Esto está interesante y da para comerse un bolsón de pipas saladas.
Hoy hay 10º y un sol radiante.
Manda webs...
Por cierto que Asun es tal cual.
Un amor, como ya dije.
(Y con gran sentido del amor y gran habilidad para mover cosas de sitio
:D :D :D)
Asun, me alegra que lograrás tu objetivo! Y también me alegra que no resumas pues así como lo cuentas me encanta!
Besitos,
Ha estado muy entretenido tu "odisea" sobre todo en cómo se te fueron arreglando las cosas. Un gran abrazo querida amiga y ojalá no te hayas resfriado!!
Lo que hay que hacer por los animales domésticos, no me extraña que te quiera.
Todo muy bien resumido, había muchas cosas que contar.
También a nosotros nos habían cerrado calles en Burgos por obras, pero como no es muy grande, pronto dimos con el sitio que había imprimido de internet.
Un abrazo y a la espera de más.
Hola cielo. Bipolar me ha pisado el comentario. Esta niña saltarina...¡déjate que la pille...!
Iba a decirte que eres tal cual te muestras. Tierna, dulce y encantadora. Me gustó mucho estar cerca de tí compartiendo olla y mantel...aunque te acaparase el jeta de Manolo, al que tb pillaré cualquier día de estos, que le tengo cerca.
Un beso guapa mía.
Ja,ja... Asun ¡Qué odisea! Menos mal que ya me la habías contado en parte... Lo importante es que llegaste y disfrutaste. Muxus, M.
BIENVENIDA!!!!
Creo que lo que no te pase a ti, no le pasa a nadie,ja,ja,ja, menuda odisea, pero mira que eres perseverante mujer!!!!!!
He visto algunas de las fotos tomadas de ese encuentro y son geniales,¡qué guapa! Se os ve muy felices y compenetrados, pero dejaré que me sigas contando poco a poco, me encanta como describes paso a paso esta aventura.
¡Qué preciosas fotos,como nieva!
Jooooooo!Nunca he visto nevar!
Besos grandes y fuertes.
No importan los impedimentos... Lo que vale es el disfrute... Mis impedimentos...me impidieron pero bien. Un beso
Bueno, todo estuvo fenomenal...! Fue una delicia conocerte, querida Asun.
Mandame tu email y te envio algunas.
Besos...!
Tu visita tiene mérito por partida doble. Ha sido un placer compartir contigo unas horas, mesa y mantel.
Gracias por tu compañía Asun.
Un abrazo
Vaya aventura asun, eso es convicción y persistencia.
Un beso
¡Qué alegría que pudieras venir!
Pensé mucho en los que veníais de fuera, como tú: amenzaba catástrofe en carretera, ferrocarril (al final el único que sufrió esto fui yo) y avión.
Qué bella la perrita.
Fue un placer conocerte en persona, Asun. Espero que se repita.
Ay, qué foto la de Xana. ¡Preciosa con todo ese equipaje al lado! ¡Qué carita! Parece decir: ¿A dónde se me va mi esclavita? ¿Será posible que dice que va a llevarme a no sé dónde?
Yo también pensé en los que teníais que llegar a este Burgos gélido. Nieve, lo que se dice nieve, no suele haber mucha en Burgos, digan lo que digan los telediarios. Pero las heladas son temibles...
El valor de vuestro esforzado brazo...
Besos, también a Xana.
Me dices a mí viajera, pero tu tampoco paras mucho Asun, jajjaja.
Ni la nevada, ni la cuesta, ni los retrovisores, cuando algo se quiere, con empeño y buen humor como tú le pusiste, se consigue.
Ya nos contarás en esa segunda parte.
Besos
noche
Ya llegué a casa con el tiempo justo para dejar las maletas e ir a casa de mi prima a celebrar un evento familiar. Además de todo lo divertido, bueno, emotivo, inolvidable y magnífico de nuestro encuentro y festejos, em traje un soberano resfrio burgalés de recuerdo.Mañana escribiré mi entrada.
Todas estas aventuras que relatas son una viva muestras de que con voluntad y constancia, todo se puede lograr, porque no hay impedimento que frene y me alegro de que así fué contigo, porque la pasamos estupendamente bien.
Besotes
Vaya suerte la nuestra que tu capacidad de resumen brille por su ausencia porque de lo contrario nos hubieramos perdido de muchos pasajes divertidos de este bonito texto. Te quedo perfecto.
Un gran abrazo.
Ahora abro mi gmail con el coche arrancado para salir de viaje, y encuentro tu coment en mi post; ti cliqueo y veo que has publicado..., pero no me datiempo a leerte ahora.
Te imprimo y te leeré a los postres en la provincia de Sevilla ¡Asun mi "arma"! como hablan los sevillanos.
Mañana te veré con más tiempo.
Ha sido fantástico conocerte.
Besos correteados
Hola Asun.
He de decirte que cuando el viernes llegue a Pardilla y estaba todo nevado y ademas helado, pense en ti. ! Que iba a hacer la de Pamplona! Me daba la impresion que alguno o alguna ibais a faltar, es mas cuando llame a Pedro para decirle que se apuntaba mi hijo, le pregunte que si habia cancelaciones, me dijo que no, y me quede bastante sorprendida. Yo tambien tenia muy claro que iba a Burgos Si o Si. Me he reido mucho con tu relato aunque para ti, hubo momentos arriesgados, pero ya paso.
Ya sabes que te conoci enseguida. ¡ Me eras tan familiar! Aunque sea reiterativo, encantada, encantadisima de conocerte.¡Que bien lo pasamos.
Un abrazo
Luz
¡Vaya odisea!, veo que no te arredras ante las dificultades. Estupendo porque así nos conocimos aunque luego en la comida estuvimos en esquinas opuestas.
Un abrazo.
José Manuel.
P.D.: El lechazo al horno estaba para relamerse los dedos: tierno y jugoso.
Preciosas imágenes que nos dejas de Pamplona y preciosa imagen la de Xana, metidita en la mochila... es una monada.
Me he reído leyendo toda la aventura aunque ya comprendo los nervios que habrás pasado. Menos mal que al final el esfuerzo valio la pena ¿a qué sí?
biquiños,
MONTSERRAT: Después de todos los nervios todo acabo bien. Más vale. Te lo habrías pasado estupendamente. Besos.
BIPO: Y tú que no te atrevía a asustarme contándome al verdad de Burgos. ¿Crees que estaba poco asustada con la que estaba cayendo aquí?
Muchas gracias por esa descripción tan generosa que haces de mi. Me lo voy a acabar creyendo. Un beso.
SOÑADORA: No me animes a no resumir que igual os arrepentís jajajaja. Un beso.
EL DRAC: Muchas gracias. No me resfrié porque un poco acostumbrada ya estoy a esas temperaturas. Un abrazo.
PANCHO: A punto estuve de llevármela si no la podía colocar, porque dejar de ir yo no entraba en mis planes. Besos
MARINA: Venga, venga, no seas envidiosona y lo quieras todo para ti, que tu lo tuviste durante todo del viaje de ida y de vuelta. Muchas gracias por tus palabras tan bonitas. Besos
MERCHE: Cuando te lo conté dejé algún detalle para mantener un poco el factor sorpresa jejejeje. Besotes.
MIMOSA: Disfrutarías mucho con la nieve si no la has visto nunca, pero ese día a mi se me atravesó un poco. Más vale que mereció la pena. Besos
TUCCI: Qué ilusión me hizo cuando te llamó Antonio a la noche (o le llamaste tú, que no me acuerdo). Una pena que no pudieras venir, pero ya habrá otras ocasiones. Un beso.
CORNELIVS: Ayyy... el niño travieso. Qué bien te lo pasaste, y que bien nos lo pasamos todos. Besos.
PACO: Para mí también fue un placer, y no me cansaré de darte las gracias y felicitarte por lo bien que organizasteis todo. Eres todo un anfitrión. Un beso.
FERNANDO: El que la sigue la consigue. Un beso.
PEDRO: Para mi también fue un placer conocerte y poder compartir esos momentos. Anda que, habría estado de chiste que fueras tú el único que se quedara tirado después de todos los inconvenientes meteorológicos a lo largo y ancho de la península. Finalmente todo salió bien. Un beso.
ABEJITA: Xana estaba alucinada viéndome con las maletas arriba ya bajo, dando vueltas por la casa, mirando por la ventana cada 20 segundos... Más vale que es una bendita y se dejó meter en la mochila. Besos
NOCHE: Bueno, bueno, no sé quien saldría campeona jajajajaja. Besos
MYRIAM: Ya te dije que no metieras nada raro en la maleta, pero tú nada, no me hiciste caso y te llevaste el resfriado. Cuídate mucho. Besotes
JAVIER: Me alegro de que te haya gustado. Un abrazo.
ANTONIO: Pero qué haces mirando el correo mientras conduces, alma de cántaro. A ver si te vas a dar una castaña y el Sr. Courbet sufre lesiones graves. Ni se te ocurra volver a hacerlo. Fue una gozada conocerte. Un beso.
LUZ: Ya ves que el espíritu quijotesco nos insufló determinación y osadía y nos lanzamos a la aventura una vez salvados los impedimentos logísticos. Fue un placer conocerte. Un abrazo.
JOSE MANUEL: Vosotros también tuvisteis vuestro mérito, porque desde allí ya había un buen trecho también. Me alegro de haberos conocido. Un abrazo.
ALDABRA: A que es bonita ni niña. Yo ahora también me río, pero el viernes yo creo que hasta lloré de nervios. Ahora todo queda en una anécdota que mereció la pena. Un beso
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