Los últimos suspiros de Don Quijote y su ¿resurrección?
>> sábado, 6 de noviembre de 2010
Éste es el último capítulo de ésta segunda y última parte Del Ingenioso Caballero Don Quijote de La Mancha.
Capítulo triste, ya que podemos ver cómo nuestro querido caballero cae enfermo hasta exhalar sus últimos suspiros.
Ni la perspectiva de empezar el pastoreo, ni la posibilidad de que pastoreando tal vez encontrarían a Dulcinea ya desencantada detrás de una mata, conseguía animarle y alegrarle el alma.
Según el médico, las perspectivas no son nada buenas, y Sancho, la sobrina y el ama intuyen lo peor y no pueden evitar los sollozos.
DQ, que después de haber dormido se encuentra ya más cuerdo que ninguno de los allí presentes, renuncia de pronto de los libros de caballerías que tanto ha adorado y se lamenta de los caminos que le han hecho andar y los peligros a los que debido a su lectura se ha visto expuesto.
Ya no es más Don Quijote, ahora es Alonso Quijano el Bueno.
Aunque el cura, el bachiller Sansón Carrasco y el barbero en un principio creen que se trata de otra locura de su amigo, acaban por darse cuenta de que lo que pasaba era que se estaba muriendo, ya que, según las notas de mi edición, por aquellos entonces se creía que los locos recobraban el juicio poco antes de morir, sobre todo si habían salido de un sueño profundo.
Cervantes le lleva a DQ a dictar testamento, por supuesto sin olvidarse de atacar a Avellaneda.
Una vez expuestas sus voluntades le dio un desmayo que durante tres días estuvo yendo y viniendo, hasta que después de haber recibido todos los sacramentos y renunciado por activa y por pasiva de los libros de caballerías, expiró...
... y la muerte se lo llevó de la mano.
Fue entonces cuando Cide Hamete Benengeli colgó la pluma para que allí viviera por los siglos de los siglos, a no ser que algún presuntuoso historiador la descolgase. Es su voluntad que dejen reposar en la tumba los cansados y ya podridos huesos de Don Quijote, que no le quieran hacer una nueva salida.
En este punto todos los lectores estamos tristes y compungidos, pero he de deciros que tengo noticias de la resurrección de Don Quijote. Sí, habéis leído bien: Don Quijote resucita, aunque lo hace después de algunos siglos, concretamente en el S.XX, para ser testigo del nacimiento de su primer hijo: "El hijo de Don Quijote", cuya madre no podía ser otra que Dulcinea.
Éste niño nace en Madrid, en la España de la posguerra, allá por el año 1940, en una soleada mañana del mes de Noviembre.
— Pero.. qué: ¿ya?— La aún apagada voz del idealista caballero de La Mancha preguntó suspirando, casi sin atreverse, casi sin poder, a través de un ahogado aliento al que le había resultado difícil dar aire a esas tres cortas palabras sacadas de las fuerzas de su extraordinaria flaqueza.
— ¡Ya!— el donjuanesco ginecólogo de reluciente pelo color platino exclamó con alegría. Y con tan sólo esas dos letras, penúltima y primera del alfabeto, transmitió a un recién estrenado padre lo que La Madre Naturaleza, ayudada por la Diosa Fortuna y las expertas manos de su experiencia, había logrado una vez más: el milagro de la vida.
— ¡Gracias doy al cielo por el honor que vuestra merced me hace! — la voz en eco salida de una armadura casi vacía exclamó, preguntando a continuación preocupadamente: — pero el niño... Mi hijo... ¿Es normal?
— Bueno, lo que se dice normal-normal...— dijo el ginecólogo dudando; y mientras meneaba la cabeza añadió: — Más o menos como su padre, hermano mío. Ya se sabe... los genes mandan. Bastante mono, la verdad. Lo que quiero decir es que tiene unas orejas enormes. Por lo demás, hecho a imagen y semejanza de su padre — el médico contestó sonriendo, a la vez que hablaba en doble o triple sentido.
— ¡Ay, madre! La que se nos viene encima...— se oyó al humilde escudero,que observaba escépticamente a su amo y al ginecólogo al mismo tiempo.
Por supuesto el vástago es heredero no sólo de su físico sino también de sus defectos y locuras.
A lo largo de esta novela tragicómica, éste niño nos irá relatando, con la ironía y el humor quijotesco, sus experiencias a veces trágicas a veces cómicas en esa época difícil.










20 comentarios:
¡Qué interesante lo de ese libro! Habrá que leerlo y ver que hace el Quijotico en el S. XX. Seguro que en algun momento se va a ¡Ibiza! Besotes, M.
Estupendo comentario Asun.
Y en cuanto a lo de este libro...¡no lo conocia! Gracias por la reseña, sera convenientemente investigado por mi parte.
Besos...!
¿será un nuevo Avellaneda?...no lo creo, de todas formas es interesante ver que la obra de Miguel de Cervantes sigue en boga y con una auténtica vigencia...besos
Asun, se nos acaba El Quijote, pero ahora toca lo más importante: "arrejuntarnos to la peña" para darnos un buen ágape.
Gracias por la reseña de ese libro.
Y gracias por estar ahí cuando yo he estado perdío.
La foto de la parca con la guadaña no me hace mucha gracia...., será que alguno vamos para mayores; o, lo que es peor, tal vez algo desanimado.
Beso virtual mientras espero el tangimble.
Erratas: le quitaremos la m a tangible
Pero mira tú, con estas de hijo ...jajajajaja, divertida tu entrada.
Habrá que leer esa novela, gracias por la reseña.
Besos
Reconozco que no conocía esta continuación y que me ha atraído mucho la reseña que le has dedicado. Así que voy a encargarlo, desde luego.
MERCHE: Por lo que he leído hasta ahora me parece que no va a ser así. ya te contaré. Besos.
CORNELIVS: Yo ya lo estoy leyendo. Ya veremos el resultado. Besos.
TUCCI: No, no es otro Avellaneda. Se centra más en los puntos de vista del Quijotico, como le llama MERCHE. Besos.
ANTOOOÑO: Eso, eso, arrejuntarnos, pero después de lo que nos has contado de tu corazoncito el ágape tendrá que ser comedido.
Gracias a ti por ese sentido del humor tan revulsivo, y por habernos amenizado la lectura con tus textos insustituibles.
Y no te pongas años, que no sé por qué me da que debemos ser más o menos de la misma quinta, así que será el desánimo, no la edad. Besos, pronto reales.
MYRIAM: Ya ves tú ahora por donde nos sale DQ. Lo que no sé es si habría consumado el acto o habrá sido como lo del Espíritu Santo. Besos.
PEDRO: No es que sea una continuación. DQ sólo aparece al principio para presentarnos el nacimiento de su sucesor. A partir de ahí, tras un baño de multitudes por las calles de Madrid, se adentra con Sancho en las llanuras de La Mancha y desaparecen.
El resto del libro son los recuerdos y vivencias del Quijotico. Un beso.
Muy interesante, yo tampoco conocía este libro, habrá que husmear por ahí. Bonito cierre que le das al último adiós del Quijote, que tanto ha dado de sí.
Besos y buena semana que se acerca.
Un hijo de don Quijote, qué sorpresa, Asun. Y nacido en los años de la posguerra, pobre. Habrá que leerlo.
Este es un capítulo de llorar con ojos preñados, como la sobrina, el ama y Sancho. Pero la sobrina come, el ama brinda y Sancho se regocija. La vida tiene esa doble cara, el muerto al hoyo y el vivo al bollo.Seguiremos leyendo a don Quijote, yo siempre lo he hecho así. Tras el "vale" vuelvo a ese lugar de la Mancha cuyo nombre no quiero acordarme. Es un ciclo que acabará el día en que me pase coo a don Alonso...que estire la pata. No hay prisa.
Un abrazo y a arrejuntarnos
Buen resumen, convenientemente acompañado por las ilustraciones.
"Y la muerte se lo llevó de la mano": ¡Qué feo el tío de la guadaña!
Quijotito ya jubilado, pero bien vivido, seguro.
El enlace a mí me funciona perfectamente. No dejes de entrar, es impresionante el trabajo de recopilación que han hecho en esta universidad americana. Como sabes inglés, no tendrás problemas.
Un abrazo.
MIMOSA: Más que un adiós es un hasta luego, porque según ha dicho PEDRO, todavía publicará alguna entrada sobre éste último capítulo, así que la despedida la haremos poquito a poco. Besos.
ABEJITA: Ya ves, qué calladito se lo tenía, el muy pícaro. Ésta ha sido mi primera lectura del Quijote, pero creo que no será la última. Besos y hasta prontito.
PANCHO: Feo no, HORROROOOOOOSO. A mi que no me venga a buscar con esa cara que echo a correr. Del enlace, ya te he vuelto a decir en tu blog: deben ser los encantadores. Besos
A ver si hay más suerte con este enlace: http://www.csdl.tamu.edu:8080/dqiDisplayInterface/browseByTaxonomy.jsp
Anoto para buscalo.
Gracias por siempre estar!!!!
Te deseo una semana de ensueño
Cariños
..........
Frase de la semana: "Miro el presente porque es donde pasaré el resto de mi vida."
...
En lo personal creo que es importantes construirse un presente acorde a nuestros sentires no????
Ni la más halagüeña de las perspectivas podía hacer que no se cumpliera lo que su creador le tenía encomendado.
Me resulta interesante la idea de este libro, que desconocía por completo. Luego, con más tiempo , daré una vuelta por el blog del autor.
Encontraste un buen modo de apagar la tristeza, dándonos este libro como una compensación. Bien por eso.
Que tengas una muy buena semana. Te dejo un abrazo grande.
Entre Myr y tu me estais haciendo ganas de coger el quijote y leerlo,aunque creo que mejor busco vuestras primeras entradas y leerlo por aqui que lo entiendo mejor.
El hijo de Don Quijote parece mas facil de leer¿no?
Gracias ;)
UN BESAZO
PANCHO: Acabo de probar en el trabajo y ¡¡FUNCIOOOOONAAAA!!
Debe ser la conexión de mi casa lo que falla. GRACIAS.
ABU: Gracias a ti. Besos.
PACO: Así es. Un abrazo.
MARINA: Había que ponerle un poco el contrapunto a este capítulo tan triste. Un beso.
LOLI: Tu comentario ha entrado mientras respondía. Anímate.Yo nunca lo había leído y me incorporé con casi dos años de retraso y no me arrepiento. Lo mejor es que lo leas siguiendo las entradas de PEDRO OJEDA en La Acequia. Se comprende mucho mejor.
Y sí, "El hijo de Don Quijote" es mucho más fácil de leer, de hecho no tiene nada que ver con la historia original.
Beso grande también para ti.
Lo haré, ya te aviso y te cuento ;)
GRACIAS
Publicar un comentario en la entrada